La falta de personal con las competencias técnicas requeridas se ha convertido en el principal obstáculo identificado por las empresas industriales para elevar su productividad.
Según la Encuesta de Opinión Industrial (EOI), elaborada por el Instituto de Estudios Económicos y Sociales (IEES) de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), el 37% de los empresarios señala este problema entre las principales limitantes para mejorar el desempeño de sus compañías.
El resultado evidencia una brecha entre las necesidades del sector productivo y la disponibilidad de trabajadores con formación especializada, en un contexto en el que las empresas buscan mejorar su eficiencia y competitividad.
¿Cuáles son las principales barreras para la productividad industrial?
Después de la falta de personal técnicamente calificado, los empresarios identificaron otros factores que afectan el desempeño de las compañías.
El 32% considera que el elevado número de feriados constituye una limitante, mientras que el 30% menciona el impacto de la inseguridad ciudadana sobre la actividad empresarial.
La lista continúa con la sobrerregulación, señalada por el 28% de los encuestados; las deficiencias en infraestructura, transporte y logística, con 26%; y la rigidez o los elevados costos asociados a la contratación laboral formal, con 25%.
También aparecen el avance del comercio ilícito, mencionado por 25% de los empresarios y los costos y la complejidad del sistema tributario, con 23%. Además, los costos de la energía y otros servicios utilizados en los procesos productivos, con 23%.
Formación técnica
Ante la brecha de talento, la capacitación vinculada directamente con las necesidades de las empresas aparece como una de las principales alternativas del sector industrial.
El 49% de los empresarios considera necesario promover la formación dual, mediante una mayor articulación entre empresas, institutos, universidades y otros centros educativos.
Asimismo, el 45 % plantea adecuar la oferta de carreras técnicas y profesionales a las necesidades productivas de cada territorio. Esto apunta a una mayor conexión entre la formación de trabajadores y la demanda efectiva de las industrias en las distintas regiones del país.
La formación dual, en particular, busca combinar el aprendizaje académico con experiencia práctica en las empresas, de modo que los trabajadores desarrollen competencias vinculadas con los procesos productivos reales.
SNI plantea convertir las expectativas en inversión y empleo
Pese a las dificultades identificadas, el empresariado industrial mantiene expectativas favorables sobre el desempeño del sector, de acuerdo con la SNI. El presidente del gremio, Felipe James Callao, sostuvo que el desafío consiste en convertir esa confianza empresarial en mayores niveles de inversión, producción y empleo, colocando la productividad como una prioridad de política pública.
Desde la perspectiva empresarial, una mayor disponibilidad de trabajadores capacitados permitiría atender parte de las restricciones que enfrentan actualmente las industrias y mejorar sus capacidades productivas.
