El tradicional turrón peruano continúa conquistando paladares internacionales y consolidando su presencia en el comercio exterior. Entre enero y agosto de 2026, los envíos al extranjero de este emblemático dulce alcanzaron un valor total de 239,958 dólares, cifra que representa un destacado incremento del 61.6 % en comparación con los 148,457 dólares contabilizados en el mismo periodo del año previo. De acuerdo con el informe del Instituto de Investigación y Desarrollo de Comercio Exterior (Idexcam) de la Cámara de Comercio de Lima, sustentado en registros aduaneros de la Sunat, el volumen físico despachado también mostró una notable expansión del 50.01 %, pasando de 31,536 a 47,308 kilogramos.
Estados Unidos lidera la demanda internacional mientras España registra un crecimiento histórico
La colonia peruana y los consumidores locales en Estados Unidos mantuvieron a ese país en la cúspide de los compradores globales. El mercado estadounidense absorbió 168,109 dólares en compras de turrón, marcando un repunte del 78.3 % en valor monetario y una subida del 44.3 % en masa comercial al sumar 32,824 kilogramos. No obstante, el resultado más sobresaliente lo protagonizó España, destino que experimentó un incremento exponencial del 1,101 % al pasar de 2,626 dólares a 31,550 dólares recibidos, con un despacho que superó los 4,900 kilogramos.
Por el contrario, el desempeño comercial en otros puntos de Europa y Sudamérica mostró contracciones. Las ventas destinadas a Italia cayeron un 28.6 %, en tanto que los envíos hacia Chile sufrieron un retroceso del 52.6 %, sumado a la nula actividad exportadora hacia plaza británica y alemana durante dicho tramo.
Agosto se consolida como el periodo con mayor dinamismo comercial del año
En el análisis de la estacionalidad mensual, agosto se posicionó como el mes de mayores colocaciones en el mercado exterior en lo que va de 2026, generando ingresos por 67,690 dólares, seguido por el mes de junio con 54,283 dólares. Los analistas del Idexcam remarcan que, si bien la tendencia general proyecta un balance altamente positivo impulsado por la demanda festiva y nostálgica, la dinámica de consumo internacional refleja comportamientos desiguales entre las distintas naciones receptoras.
