Las obras para construir las defensas ribereñas contempladas en el Plan Integral del Río Piura tienen prevista su culminación para febrero de 2034, según el seguimiento de inversiones públicas disponible en Invierte.pe. El proyecto comprende 12 distritos de las provincias de Piura y Morropón.
La Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) advirtió que este plazo mantiene a la región expuesta durante varios años a los riesgos asociados a las crecidas del río, mientras avanza la implementación de una solución integral.
Plan Integral del Río Piura acumula retrasos
El proyecto arrastra un proceso de varios años marcado por cambios institucionales y demoras administrativas. La primera buena pro para elaborar el plan se otorgó en 2018, después del impacto de El Niño Costero.
Desde entonces, la conducción del proyecto pasó por distintas entidades: inicialmente estuvo a cargo del Gobierno Regional de Piura, luego de la extinta Autoridad para la Reconstrucción con Cambios y actualmente de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN).
A estos cambios se sumaron retrasos en la formulación de los perfiles contemplados bajo el acuerdo de Gobierno a Gobierno con el Reino Unido.
En contraste, el Plan Integral del Río Tumbes ya se encuentra en etapa de ejecución, con dos defensas ribereñas concluidas y una tercera con un avance físico cercano al 90%.
Defensas existentes presentan deterioro
Mientras avanza el proyecto integral, la infraestructura de protección existente enfrenta problemas de conservación. Según el resumen ejecutivo del Plan Integral del Río Piura, elaborado en julio de 2026, existen 37 estructuras de defensa ribereña en distintos tramos del río.
El documento identifica estructuras con deterioro, erosión y acumulación de sedimentos, asociados a los eventos de crecida registrados en el río.
“Las defensas ribereñas son estructuras que se construyen a lo largo de los ríos para evitar que el agua se desborde y llegue a las zonas donde viven las personas o donde se desarrollan actividades económicas”, explicó Germán Vega, economista de REDES.
El especialista señaló que, debido a las características climáticas de Piura, estas estructuras necesitan condiciones adecuadas de diseño, supervisión y mantenimiento.
“En una región como Piura, donde las lluvias intensas pueden elevar rápidamente el caudal del río, contar con estas obras en buen estado puede marcar la diferencia”, afirmó Vega.
Quinta Ana María presenta un nuevo punto crítico
Las defensas ribereñas del río Piura también han registrado fallas y problemas estructurales en los últimos años. De acuerdo con una advertencia del Colegio de Ingenieros de Piura difundida por Norte Sostenible, algunos deterioros y colapsos se produjeron antes de que las estructuras enfrentaran grandes volúmenes de agua o caudales extraordinarios.
Uno de los daños más recientes se ubica en el sector Quinta Ana María, donde la desaparición de estructuras de contención metálicas dejó expuesta la ribera a procesos de erosión.
Estas condiciones pueden reducir la capacidad de las defensas para contener el agua durante una eventual crecida y aumentar la exposición de población, viviendas, actividades económicas e infraestructura ubicadas cerca del cauce.
Mantenimiento será clave mientras avanza el proyecto
REDES señaló que, mientras se concreta la solución integral, las autoridades regionales y municipales cuentan con acciones que pueden ejecutarse en el corto plazo para reducir el riesgo.
“Las autoridades que asuman deben priorizar el mantenimiento y reforzamiento de las defensas existentes, identificar y atender los puntos críticos, y asegurar la adecuada ejecución y supervisión de las obras que estén bajo su competencia”, sostuvo Vega.
El economista agregó que la prevención requiere mecanismos de transparencia y capacidad técnica durante la ejecución de las intervenciones.
Con una culminación prevista para febrero de 2034, el Plan Integral del Río Piura mantiene como desafío inmediato la conservación y atención de las estructuras existentes, mientras continúa el proceso para implementar las obras que conformarán la solución integral frente al riesgo de inundaciones.
