El cacao nativo de sabor fino producido en Piura puede alcanzar una productividad comparable con clones comerciales como el CCN51, lo que abre una oportunidad para los pequeños productores que buscan aprovechar materiales locales con características diferenciadas. Así lo concluyó un experimento de cinco años liderado por Evert Thomas, científico sénior de la Alianza de Bioversity International y el CIAT.
El manejo define el rendimiento del cacao
El estudio se desarrolló en 12 plantaciones de pequeños productores, donde los investigadores realizaron injertaciones con seis genotipos élite de grano blanco puro del grupo genético Blanco de Piura.
Los resultados mostraron que el diseño de la plantación tuvo un efecto distinto según el nivel de manejo. En parcelas bien manejadas, el sistema monoclonal obtuvo mejores resultados, mientras que los diseños policlonales fueron más productivos en plantaciones con manejo limitado.
El resultado cuestiona la idea de que los materiales nativos necesariamente tienen una menor productividad frente a los clones comerciales. Bajo condiciones adecuadas, los genotipos de Blanco de Piura evaluados lograron competir en rendimiento con materiales como el CCN51.
La investigación también encontró que no hubo diferencias de productividad entre los dos diseños policlonales evaluados, lo que sugiere que incorporar varios genotipos no garantiza por sí mismo un mayor rendimiento.
Una oportunidad para los pequeños productores
Para los agricultores de Piura, el resultado pone en valor el potencial productivo de los genotipos nativos y plantea que su aprovechamiento puede combinar productividad con las características de sabor fino asociadas al cacao de la región.
El factor determinante identificado por el estudio fue el manejo de la plantación. La aplicación de buenas prácticas permite aprovechar mejor la floración y favorecer la productividad de los árboles, independientemente de que se utilicen materiales nativos o comerciales.
