La sostenibilidad de las actividades de hidrocarburos y energía en el norte del Perú no solo depende de la infraestructura o el marco regulatorio; la creciente brecha de talento energético y el desinterés de las nuevas generaciones representan un riesgo para el relevo generacional de la industria.
Verónica Torres, representante de GAIA Energy4Me, alertó sobre el impacto que tendrá a mediano plazo el distanciamiento entre la oferta educativa regional y los requerimientos técnicos de las empresas que operan en la zona.
«Si no actuamos hoy, el problema de aquí a 15 años puede ser muy grave», sostuvo Torres, al analizar la falta de programas enfocados en formar profesionales en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) dentro de las regiones productoras.
Desconexión informativa en las zonas de influencia
Uno de los factores que profundiza la brecha de talento energético es el desconocimiento que existe en las propias comunidades donde se desarrollan los proyectos extractivos y de generación.
De acuerdo con el diagnóstico de la especialista, los estudiantes de primaria y secundaria en áreas de influencia directa suelen carecer de información objetiva sobre el funcionamiento del sector, sus estándares ambientales y el valor económico que generan los recursos de su entorno.
«Muchas veces los jóvenes, los adolescentes y hasta los niños de último grado de primaria no saben lo que hacen las empresas que están allí en la zona de influencia», precisó la especialista.
Esta opacidad o falta de articulación educativa no solo limita el interés de los escolares por seguir carreras técnicas vinculadas a la ingeniería, sino que alimenta la desconfianza social y dificulta la obtención de licencias sociales de largo plazo.
El reto de la alfabetización energética regional
Para contrarrestar la brecha de talento energético, Torres, planteó la necesidad de implementar estrategias de alfabetización científica en colegios y universidades del norte, trabajando de forma coordinada con la Society of Petroleum Engineers (SPE) y entidades académicas locales.
El objetivo de estas iniciativas es introducir el análisis crítico, la física de los procesos industriales y la comprensión de los compromisos de sostenibilidad directamente en el currículo escolar y los entornos familiares.
