El aprovechamiento del potencial energético del norte del Perú requiere con urgencia cambios en las reglas tarifarias que regulan el acceso al gas natural en Piura. Un ajuste en el marco normativo permitiría equiparar las condiciones de competencia con las regiones del centro, reducir los costos de producción eléctrica, elevar la seguridad del suministro y atraer nuevas inversiones industriales a la región.
Así lo sostuvo Artur Mujamed, gerente comercial de Olympic Perú, durante su participación en el foro PERÚ ENERGÍA Norte 2026, donde enfatizó que la problemática piurana no obedece a una falta de reservas hidrocarburíferas o de operadores, sino a un desfase regulatorio que penaliza a las centrales de generación locales.
«Yo no hablaría de una competencia, yo creo que hay una asimetría de reglas, que es misión y tarea del Gobierno poder romper esta asimetría y poder tener las mismas reglas que tenemos alrededor del país», afirmó el ejecutivo durante su exposición.

Desigualdad competitiva frente al centro del país
Mujamed explicó que las centrales térmicas, eólicas y solares interconectadas al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN) compiten diariamente en función de sus costos variables, en los cuales incide directamente el precio de la molécula de gas y la tarifa de transporte y distribución hasta la planta.
Para ilustrar este desequilibrio, el representante de Olympic Perú comparó la situación de una planta de ciclo combinado en Chilca (Lima), que consume gas de Camisea transportado mediante la red de TGP y la distribuidora local, con la que enfrenta una instalación térmica en Piura. Pese a que la central piurana se ubica al lado de los yacimientos de gas, soporta tarifas de distribución considerablemente más elevadas.
«Lo que nos falta es esta señal regulatoria que permita tener unas reglas de juego similares», argumentó, subrayando que esta distorsión le resta competitividad a los generadores eléctricos norteños.
La paradoja de Piura: gas local vs. diésel importado
Como consecuencia de estas reglas tarifarias desiguales, la macro región norte cae en una severa contradicción energética: contando con yacimientos de gas natural en explotación dentro de su territorio, el sistema eléctrico termina dependiendo del encendido de centrales a diésel, un combustible significativamente más costoso y contaminante.
«Terminamos utilizando diésel, que es mucho más caro, que no es producido al 100% en Perú, que está afecto a los vaivenes de los precios internacionales del crudo, teniendo un gas natural local que puede darnos tanto seguridad energética como competitividad», advirtió Mujamed.
El ejecutivo precisó que Piura reúne todos los componentes técnicos requeridos para la masificación y generación eléctrica a gas: productores, empresas distribuidoras, reservas naturales probadas y demanda existente.
«Tenemos todos los eslabones de la cadena, falta solamente tener el manual de instrucciones para armar la cadena», acotó.
Impacto en la agroindustria, la pesca y la pobreza energética
Finalmente, el gerente comercial de Olympic Perú enfatizó que corregir la distorsión en las reglas tarifarias no beneficia únicamente a las empresas del sector, sino que resulta determinante para el desarrollo socioeconómico de la región.
El especialista precisó que el concepto de pobreza energética abarca más que la falta de acceso al gas en los hogares, pues incluye las barreras tarifarias para disponer de energía eléctrica accesible para el aparato productivo.
«Eso no solamente incluye tener gas en la cocina, incluye poder tener una energía eléctrica competitiva para poder estudiar, para poder producir, para poder tener cadenas de frío para los pescadores, para poder tener cadenas de frío para la agroindustria», concluyó Mujamed, haciendo un llamado a las autoridades a priorizar las reformas normativas para la macro región norte.
